“BLANQUEO” DE CAPITALES Y DERECHO PENAL: LA LEY 27.260 de SINCERAMIENTO FISCAL

“BLANQUEO” DE CAPITALES Y DERECHO PENAL

LA LEY 27.260 de SINCERAMIENTO FISCAL

Recientemente fue sancionada la ley 27.260 que en breve, suponemos, será reglamentada por el Poder Ejecutivo Nacional.

Esta legislación tiene una estrecha vinculación con el derecho penal. Lo que resulta desde ese punto de vista de especial interés, es que allí se establece una liberación en términos de extinción de la acción penal, respecto de la presunta comisión de delitos fiscales, cambiarios o aduaneros que pudieran corresponder por el incumplimiento de las obligaciones vinculadas o que tuvieran origen en los bienes y tenencias que se declaren voluntariamente, y las rentas que éstos hubieran generado (art. 46 inc. b). Dicha liberalidad no alcanza a las acciones penales que pudieran ejercer los particulares afectados por las maniobras vinculadas a esos bienes y dinero.

Supone también la liberación del pago de impuestos tales como ganancias, salidas no documentadas, a la transferencia, a los créditos y débitos, a los impuestos internos y al valor agregado, al impuesto a la ganancia mínima y presunta, que se hubieran omitido ingresar en relación a los bienes y el dinero que exteriorice. Pero en el caso del Impuesto a las Ganancias, en su determinación no podrán contabilizarse aquellos gastos que se originen en facturas apócrifas (art. 46, inc. C, punto 1).

Un dato relevante a tener en cuenta es que si los organismos de control detectan que el “blanqueo” ha sido parcial, ocultándose otros bienes del activo del contribuyente, los beneficios alcanzados por aplicación de esta ley, automáticamente quedan sin efecto (art. 46, 2do. párrafo) La ley pretende que se exterioricen TODOS los bienes, so pena de quitar los beneficios que ella misma otorga y consecuentemente generar la obligación de afrontar la totalidad de las consecuencias legales que la existencia de los bienes podría generarle a su titular.

Debe tenerse presente también que la ley establece que no se podrán acoger a sus beneficios los contribuyentes que pretendan adherirse al régimen, por hechos vinculados al lavado de activos y/o el financiamiento del terrorismo (art. 81). En síntesis el perdón de la ley lo es exclusivamente a quienes eventualmente hayan cometido delitos de naturaleza tributaria, cambiaría y aduanera.

En este sentido, serán las entidades bancarias y la UIF quienes jueguen un rol fundamental.

No podrán adherir al sistema aquellos funcionarios del cualquiera de los tres poderes del Estado que se encuentran listados en el art. 82, ni sus cónyuges, padres e hijos emancipados (art. 83).

Tampoco podrán hacerlo (art. 84) los quebrados, los condenados por algún delito previsto en la Ley Penal Tributaria,  los condenados por delitos comunes que tengan conexión con el incumplimiento de sus obligaciones tributarias o las de terceros, las personas jurídicas que presenten algún miembro (socio, administrador, director, síndico, etc.) condenado por la Ley Penal Tributaria, y quienes estuvieran procesados, aun cuando no este firme dicho auto de mérito por los siguientes delitos: contra el orden económico y financiero, artículo 6 de la 25.246 “Lavado de Activos de origen delictivo”, estafa y otras defraudaciones, usura, quebrados y otros deudores punibles, contra la fe pública, falsificación de marcas, contraseñas o firmas oficiales, encubrimiento, homicidio por precio o promesa remuneratoria, explotación sexual y secuestro extorsivo.

De las restricciones aludidas se observa ostensiblemente que el legislador ha querido garantizar el perdón a quienes exclusivamente hayan infringido normas criminales de carácter tributario, cambiario y aduanero.

Aquellos que estuvieran vinculados a una causa penal no tributaria pero no pesara sobre ellos auto de procesamiento (art. 306 CPPN.), podrán adherir de forma condicional. En virtud de ello estarán sujetos al avance de la investigación en el que un procesamiento posterior le hará perder los beneficios que condicionalmente le otorga la ley. Este es un dato sumamente importante a tener en cuenta, por las gravosas consecuencias que podría acarrear el hecho de exteriorizar bienes en el marco de la ley que comentamos y luego no poder aplicar sus beneficios.

Así las cosas, observamos que se trata de una ley que, superando los estándares de sus precedentes  (leyes 25.401, 26.476 y 26.860), en sustancia y en materia penal, establece una “gracia“ para todos aquellos que hubieran generado y/o adquirido bienes a espaldas de las autoridades impositivas como consecuencia de actividades lícitas. El perdón penal rige solamente para los delitos: penal tributario, penal cambiario y aduaneros. Se trata de un concepto acorde con las directivas y recomendaciones en las que insisten todos aquellos organismos internacionales de lucha contra el crimen organizado internacional y el lavado de activos originados en esas mismas actividades, especialmente con las mejores prácticas establecidas por el GAFI para este tipo de exteriorizaciones, lo que facilita su aprobación en ese ámbito (lo contrario pondría a la Argentina de nuevo ante la posibilidad de seguimiento por parte del organismo, con las consecuencias económicas/financieras negativas) .

También debe tenerse en cuenta la entrada en vigencia a partir del año 2017 de los Estándares para el Intercambio Automático de Información Financiera en Materia Impositiva de OCDE. Ello implicará una mayor interacción entre numerosas jurisdicciones para evitar el ocultamiento de los bienes e implica, en la práctica, una mayor dificultad para lograr tal cometido.

La República Argentina se halla dentro de los países que han asumido el compromiso de realizar el primer intercambio de información en 2017, motivo por el cual este Régimen de Sinceramiento Fiscal constituirá la última oportunidad para que los contribuyentes incumplidores revelen voluntariamente sus bienes y cuentas ocultas en el exterior.

Obviamente, los detalles y pormenores sobre la aplicación y consecuencias concretas de esta ley dependerán en gran medida de la reglamentación que de ella haga en PEN. Volveremos sobre el tema cuando así se haga.